Una delegación representativa de la Región de Magallanes participa en la Conferencia de Ciencia Abierta del SCAR 2026 en Oslo, llevando la investigación, la voz ciudadana y proyectos de divulgación austral al principal encuentro polar del mundo.
La ciencia y la diplomacia polar tienen por estos días su epicentro en Oslo, Noruega, con la celebración de la Open Science Conference del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR 2026). Bajo el lema "Diving into Antarctic Science: Making Waves for the Future", la cumbre reúne a destacados científicos, autoridades e investigadores internacionales para debatir sobre el impacto del cambio climático, la conservación marina y el futuro del continente blanco.
En este importante foro internacional, la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena reafirma su posición estratégica como la principal puerta de entrada global al territorio antártico. La comitiva chilena —que incluye a representantes del Instituto Antártico Chileno (INACH), la Universidad de Magallanes (UMAG), científicos de la zona y representantes del Consejo de la Sociedad Civil (Cosoc)— presenta en Europa los principales avances en investigación, logística y gobernanza desarrollados desde la región.
Ciencia, divulgación e identidad austral
Durante las jornadas en la capital noruega, organizada por el Instituto Polar Noruego, la participación magallánica no solo aborda el monitoreo del clima y el Océano Austral, sino también el valor de la ciudadanía y la educación polar. Entre las iniciativas destacadas que se expondrán en las mesas de trabajo figuran proyectos de divulgación nacidos en las aulas magallánicas, diseñados para acercar la ciencia antártica a niños, jóvenes y la comunidad global.
Asimismo, la presencia de la región en Oslo refuerza el trabajo conjunto en materia de gobernanza, logística portuaria y la hoja de ruta orientada a posicionar a Punta Arenas como un polo de desarrollo científico, tecnológico y turístico de nivel internacional.
Con este paso en la cumbre de Noruega, Magallanes ratifica que lo que sucede en la Antártica impacta a todo el planeta, y que las soluciones para su conservación se siguen construyendo e impulsando desde el extremo sur de Chile.
